El domingo el Real Madrid se enfrentará al Fútbol Club Barcelona en la final de la Supercopa de España, y el equipo de Xabi Alonso deberá verse las caras con los blaugranas. Será un partido muy igualado, a pesar de que el Barça llega mejor y tiene a más jugadores sanos para esta gran cita. En los Clásicos siempre puede pasar de todo, no sería la primera vez que hay sorpresas.
"El equipo ha visto la semifinal mientras cenaban. Al acabar se fueron a sus habitaciones. Sí que es verdad que han visto el partido y me han contado lo que piensan. Yo he hecho dos preguntas, una antes del partido y otra después. Y coincide la respuesta. He preguntado al vestuario, a gente del club... Y a mí lo que me decían cuanto antes como después del partido, es que prefieren al Madrid. No solo por un tema motivaciones y ser un Clásico, sino porque futbolísticamente el Madird analizado es un desastre", afirmó José Álvarez en El Chiringuito.

Guardarán sus palabras
Si estas declaraciones llegan al vestuario del Real Madrid, seguro que motivan todavía más a todos los jugadores merengues. Ayer acabaron muy cansados el derbi, pero se ven con fuerzas de competir al Fútbol Club Barcelona, aunque haya varios futbolistas que no estén en sus mejores condiciones físicas y tengan molestias.
🚨 EXCLUSIVA @10JoseAlvarez 🚨
— El Chiringuito TV (@elchiringuitotv) January 9, 2026
😯 "El vestuario del BARÇA QUERÍA al MADRID en la FINAL" pic.twitter.com/5jEidfPiNY
Quieren callar bocas
Después de lo ocurrido en la pasada temporada, el Real Madrid quiere ganar un título al Fútbol Club Barcelona. Y se ven capaces de lograrlo, porque tienen una plantilla potente con la que pueden vencer a grandes equipos. Sin embargo, deben utilizar un esquema de juego que verdaderamente beneficie al tipo de futbolistas que están sobre el césped. Y, además, todos ellos deben estar implicados en la defensa y el ataque. No puede ser que algunos futbolistas se desentiendan.
A día de hoy, se confía en lograr la victoria, aunque son muy cautos. A diferencia del Barcelona, prefieren no dar nada por hecho hasta que llegue el encuentro.