Gravesen es una de las personas más carismáticas que han pasado por el Real Madrid. Seguramente, técnicamente, fue uno de los peores jugadores que vistieron nuestra camiseta, pero siempre lo dejaba en el campo. Precisamente, por esto, se le guarda mucho cariño dentro de la afición merengue. Hace unos años,sacó un libro sobre su vida y trayectoria profesional.
Una de las anécdotas más destacadas está relacionada con Ronaldo Nazario. Gravesen le levantó por los aires en un entrenamiento y todo acabó con un diente roto del delantero brasileño. También, en otro entrenamiento, le metió un puñetazo a Robinho en una discusión, por lo que se puede llegar a la conclusión de que era un futbolista con mucho carácter y profesionalidad.

Un tipo duro
Gravesen era una persona muy tímida, pero sobre el césped no tenía ningún problema en gritar a sus compañeros, exigirles esfuerzos y encararse con ellos cuando lo consideraba necesario. Era una persona que, por su contundencia, se conseguía ganar el respeto de la plantilla. Estuvo en el club blanco desde enero de 2005 hasta agosto de 2006. Aun así, a pesar de estar poco tiempo, todavía se le recuerda con humor y cariño entre el madridismo. Hoy en día se siguen volviendo virales algunos vídeos sobre él.

Un futbolista curioso
Gravesen no destacó por su carrera deportiva, pero puede decir con orgullo a todo el mundo que jugó en el Real Madrid. Hay muy pocos futbolistas que hayan tenido esta oportunidad, pero él lo consiguió, y lo cierto es que es de admirar. Duró poco porque no tenía el nivel suficiente, pero pudo disfrutar de bastantes minutos en el campo.
Otra cosa muy destacable fue la "gravesinha", su famoso regate que hizo sin querer al arrastrar la rodilla sobre el césped. Fue un recurso con el que consiguió engañar a un viral, y todavía hoy se sigue difundiendo en las redes sociales.