Álvaro Arbeloa vive semanas intensas. A sus 43 años, el exfutbolista ha regresado al primer plano del Real Madrid como nuevo entrenador del primer equipo tras la salida de Xabi Alonso. Pero su perfil no se limita al banquillo. Lejos del foco mediático, Arbeloa lleva años construyendo una trayectoria empresarial sólida, discreta y alejada del ruido habitual que rodea a muchas exestrellas del fútbol.
En apenas una semana en el cargo, Arbeloa ya ha vivido de todo. Debutó en Copa del Rey con una dolorosa eliminación ante el Albacete (3-2). Se rehízo en Liga con una victoria convincente frente al Levante (2-0). Y culminó la serie con una goleada rotunda en Champions ante el Mónaco (6-1), un partido que disparó la ilusión en el Bernabéu.
Formación silenciosa y apuesta interna
Antes de llegar al primer equipo, Arbeloa había recorrido un camino poco habitual. Tras colgar las botas, apostó por formarse dentro del propio Real Madrid. Paso a paso. Sin atajos. Desde las categorías inferiores hasta el Castilla, donde se ganó el respeto interno por su disciplina, su liderazgo y su profundo conocimiento de la casa.
Su ascenso al primer equipo es visto en el club como una apuesta por el talento interno. Un perfil que entiende la cultura del vestuario y la exigencia institucional. Continuidad en un momento de transición.

Un perfil empresarial lejos del foco
En paralelo a su carrera deportiva, Arbeloa ha desarrollado una faceta empresarial poco conocida. Sin grandes titulares ni proyectos ligados a su imagen personal. Su principal implicación está en el ámbito de la consultoría y el marketing.
El exjugador forma parte del núcleo accionarial familiar vinculado a MIO Group, una compañía especializada en estrategia, comunicación y transformación digital. Su participación se articula a través de Nothing is More, S.L., una sociedad patrimonial utilizada para canalizar inversiones.
Esta implicación no es simbólica. En 2024, dicha sociedad suscribió un préstamo participativo convertible de 2 millones de euros para apoyar el crecimiento del grupo. Una operación pública que reflejó un compromiso financiero real y asunción de riesgo.
MIO Group ha crecido mediante adquisiciones estratégicas, incorporando firmas especializadas para ganar tamaño y competitividad. Entre ellas, la compra de Firma Brand Communication, estructurada con un pago fijo y otro variable ligado a objetivos futuros.
Tras cotizar en BME Growth durante varios ejercicios, la compañía impulsó una OPA de exclusión para ganar flexibilidad y reducir las obligaciones propias del mercado.
Hoy, Arbeloa vuelve a estar bajo el foco por su papel en el banquillo del Real Madrid. Mientras dirige uno de los proyectos más exigentes del fútbol europeo, mantiene en segundo plano una faceta empresarial que explica bien su perfil: planificación, paciencia y visión a largo plazo.