La celebración de Jude Bellingham sigue generando debate. No por el gol, que fue de gran nivel, sino por el gesto posterior. El centrocampista del Real Madrid simuló beber alcohol tras marcar y el detalle no pasó desapercibido. Uno de los más críticos fue Alfredo Relaño, que analizó la escena con dureza en El Partidazo de COPE.
El periodista, con décadas de experiencia a sus espaldas, fue directo. Muy directo. “Yo si fuera su hermano mayor, que podría ser su bisabuelo mayor, yo le diría: ¿qué has conseguido con eso?”, arrancó. Para Relaño, el problema no está en la intención del jugador, sino en el impacto del mensaje.

Según explicó, el gesto amplifica un rumor que no beneficia al futbolista. “Que mucha gente que no estaba en esa movidilla se entere de que bebes mucho”, apuntó. En su opinión, Bellingham pone el foco donde no debería y abre un debate innecesario sobre su vida fuera del campo.
Un gesto que no suma
Relaño fue más allá en su análisis. “¿Estás diciendo a la gente que piensas seguir viviendo mucho por las noches?”, se preguntó en antena. El periodista considera que el inglés juega con una línea muy fina. “Estás bromeando con una cosa que a algunos les parecerá una broma y a otros no tanto”, insistió.
Para el exdirector de AS, la celebración es contraproducente. “No gana nada”, sentenció. Y explicó por qué: “Es más importante el altavoz de la celebración de Bellingham que las redes sociales”. Es decir, el gesto en el estadio y en televisión tiene un alcance mucho mayor que cualquier comentario online.
🙃 @alfredo_relano opina sobre la celebración de Bellingham "bebiendo"
— El Partidazo de COPE (@partidazocope) January 20, 2026
🤭 "Si fuera su hermano mayor le diría: «¿Qué has conseguido con esto?»"
👎🏼 "No gana nada..."
📻 #PartidazoCOPE pic.twitter.com/NRlvfg31i8
Por eso su conclusión fue clara. “No me ha gustado”, remató, dejando claro que, desde su punto de vista, el jugador debería haber ignorado el ruido exterior y centrarse únicamente en su fútbol.
El madridismo lo ve de otra forma
La reacción de la afición blanca ha sido muy distinta. En el entorno madridista, la celebración se ha interpretado con humor. Muchos la vieron como una respuesta irónica a las críticas que ha recibido el jugador en las últimas semanas sobre su supuesta vida nocturna.
El mensaje fue entendido como un guiño, no como una provocación. Aun así, el deseo general es otro: que se vuelva a hablar de Bellingham por su rendimiento y no por gestos o rumores externos.
El propio jugador se mostró tranquilo tras el partido. También respecto a los pitos recibidos días atrás. “Siempre he dicho que los aficionados trabajan toda la semana, pagan para venir aquí y tienen derecho a hacer lo que quieran”, afirmó.
Bellingham sigue siendo foco dentro y fuera del campo. Y su última celebración ha demostrado que, en el Real Madrid, cualquier detalle se convierte en debate nacional.