Acaba de arrancar la final de la Supercopa de España, partido que disputan Fútbol Club Barcelona y Real Madrid. Duelo que coronará al campeón de este torneo que se disputa en Yeda, y que podría acabar con la sequía de títulos del Real Madrid.
Los primeros minutos del encuentro han dejado una gran sorpresa en el once del Real Madrid. Y es que, en el once inicial previsto en un inicio marcaba un 4-3-3, con Courtois en portería, Valverde, Asencio, Huijsen y Carreras en defensa; Tchouaméni, Camavinga y Bellingham en el centro del campo; Rodrygo, Vinicius y Gonzalo en la punta de ataque.

No obstante, parece que ese no es el sistema escogido finalmente por Xabi Alonso. Y es que el francés Tchouaméni se ha colocado en el centro de la zaga junto a Huijsen, ubicando a Asencio en el lateral derecho y a Fede Valverde pasando a la línea de medios por el costado diestro. Así pues, el Real Madrid juega con un 4-4-2, sorprendiendo al equipo culé, que no sabe de momento cómo meter mano al Real Madrid.
Xabi Alonso experimenta
Estaba claro que el técnico madridista debía hacer algo en esta final para tener algo más de control en defensa. El partido ante el Atlético dejó claro que por los costados el equipo sufrió y mucho, por ello coloca hoy en el centro del campo pero tirados hacia los lados a Rodrygo y Valverde, dos jugadores con mucho trabajo defensivo.
El Real Madrid buscará las contras y aprovechar la defensa adelantada del Barcelona para meter mano al equipo catalán.