Ferland Mendy ha vivido muchas vidas antes de convertirse en uno de los pilares del Real Madrid. Hoy, con 30 años, acumula 204 partidos con la camiseta blanca, seis goles, nueve asistencias y un palmarés que quita el hipo: 2 Champions League, 2 Mundiales de Clubes, 2 Supercopas de Europa, 3 Ligas, 1 Copa del Rey y 3 Supercopas de España.
Pero no siempre fue así. A los 15 años, Mendy tuvo que enfrentarse a su peor pesadilla: una operación de cadera que le obligó a pasar meses ingresado y en silla de ruedas. Los médicos le llegaron a decir que no volvería a jugar. Una noticia devastadora para cualquier adolescente, y más para un chaval con sueños gigantes.
“Me dijeron que no volvería a jugar y pasé seis o siete meses en el hospital. Todo eso me dio ambición y ganas de llegar hasta aquí”, recordó el lateral francés. Hoy, esas palabras suenan a victoria, a superación.
De la adversidad al Bernabéu
Llegar al Real Madrid en 2019 no fue sencillo. Mendy tuvo que ganarse un lugar en un equipo que ya estaba repleto de talento. Paso a paso, con trabajo y disciplina, logró hacerse indispensable. Su consistencia defensiva, su velocidad y su capacidad de ataque lo han convertido en uno de los laterales más fiables de Europa.

Lesiones, un rival constante
Esta temporada, sin embargo, no ha sido fácil. Mendy se lesionó de nuevo el 10 de enero por problemas musculares y ya se ha perdido 20 partidos. No es la primera vez que sufre este tipo de molestias, pero cada vez que vuelve al césped demuestra por qué el club confía tanto en él. Incluso con estas dificultades, ha firmado temporadas sobresalientes, convirtiéndose en un auténtico baluarte defensivo del Madrid.
Más allá de los números y los títulos, Mendy inspira. Su historia de superación, de la silla de ruedas a levantar Champions, es un ejemplo de que la determinación, la paciencia y el trabajo duro pueden derrotar cualquier obstáculo.
Ferland Mendy no solo juega en el Real Madrid. Vive el Real Madrid. Y nos recuerda a todos que, en este deporte, la fuerza mental puede ser tan decisiva como el talento con el balón.