Diego Plaza (25) apunta hacia Valverde y Camavinga como grandes ‘culpables’ del cambio de juego en el Real Madrid

El periodista asegura que el cambio se produce por la libertad de los laterales que aparecen en la zona de creación

Alejandro Moreno Carrillo
Periodista
26 de Enero de 2026 a las 10:45
Diego Plaza, Valverde y Camavinga
Diego Plaza, Valverde y Camavinga

El Real Madrid ha cambiado. Y no es solo una sensación. Así lo explicó Diego Plaza en su último análisis, donde puso el foco en los matices tácticos que ha introducido Arbeloa respecto a la etapa de Xabi Alonso. Cambios pequeños, pero decisivos. Y con dos nombres propios por encima del resto.

Para Plaza, la clave está en el centro del campo. O mejor dicho, en cómo se ocupa ahora la zona de creación. Ahí aparecen Federico Valverde y Eduardo Camavinga como los grandes responsables del nuevo dibujo blanco.

El periodista comenzó señalando a Jude Bellingham. No por un cambio radical, sino por su impacto. “Ahora sus aciones son más influyentes”, vino a decir. Toca más balón. Aparece en más zonas. Tiene más peso real en el juego.

Jude Bellingham
Jude Bellingham

La diferencia está en lo que tiene alrededor. El inglés ya no está tan condicionado por tareas que le alejaban del área. El contexto le favorece. Y eso se nota.

Valverde y Camavinga, al mando

Pero el análisis fue más profundo. Plaza destacó especialmente la nueva ubicación de Valverde y Camavinga. Ambos aparecen más por dentro. Más cerca del balón. Más implicados en la salida y en la creación.

Valverde, pese a partir como lateral derecho, no se queda fijo en banda. Se mete hacia dentro con frecuencia. ¿El motivo? Mastantuono baja más a defender y le libera el carril interior al uruguayo. Un movimiento clave para compensar la falta de un mediocentro claramente creativo.

Con Camavinga ocurre algo similar. El francés pisa más zonas intermedias. Se ofrece. Gira. Conecta líneas. Su rol es más activo con balón y menos encorsetado.

Un Madrid más fluido

Según Diego Plaza, ahí está la explicación del cambio. No es solo actitud. Es estructura. El Madrid genera más juego desde la movilidad. Desde la inteligencia posicional. Desde futbolistas que asumen galones lejos de su posición teórica.

Arbeloa ha entendido dónde estaba el vacío. Y ha encontrado la solución en dos piezas clave. Valverde y Camavinga mandan. El Madrid lo agradece. Y el juego, también.