Jota Jordi, a lágrima viva: la imagen del Chiringuito Inside que todos quieren ver

Al tertuliano se le vio hundido con un nuevo desastre azulgrana

13 de Octubre de 2022
Jota Jordi en un partido en el Camp Nou

Todo lo que pudo pasar pasó. Otra catástrofe culé se avecina en el abismo. El FC. Barcelona puede decir a 12 de Octubre que tiene pie y medio fuera de otra edición de la Champions. Esa competición que tantas ganas le habían puesto y con la ilusión que les perseguía, para que este año con todas esas caras nuevas pudieram competir de tú a tú a los más grande. 

Pero ya se ve que no y hasta el más barcelonista lo reconoce. Jota Jordi, tertuliano de “El Chiringuito”, supo poner las cosas en su sitio y tragarse el orgullo y apretar los dientes. La semana puede ser todavía más trágica si el domingo pierden el clásico en el Bernabéu.

La decepción de Jota Jordi
 

El tertuliano catalán, no se escondía cuando le preguntaban sobre su estado anímico. Este no pasaba del desánimo y la preocupación. Cabeza gacha e incluso llegó a reconocer que ayer asumió la sentencia de haber caído eliminados llorando a lágrima fácil. Según él era una dosis que necesitaba. No había otra opción. Aunque desde aquí le aconsejamos que se las guarde también para el domingo, que todavía le queda lo peor.


Hasta se las tuvo con el Lobo Carrasco en una de las discusiones más sonadas que se recuerdan. Uno de los Insides más incendiarios. Al exfutbolista blaugrana se le escaparon las formas y pegó de voces como nunca. La situación fue tan crítica que el resto del equipo se asustó con que podía pasar algo peor. Finalmente se quedó en un calentón, pero menudo uno. Solo hace falta verlo. Volvió el tema Messi y saltaron de nuevo las chispas. El barcelonismo sigue esclavo con el argentino y algunos ansían su vuelta. 

Quizá estemos ante la mayor bomba de humo de todos los tiempos. Abandonar ahora puede suponer un descalabro todavía más grande en la institución culé. Un completo fracaso deportivo y administrativo. Las cuentas del Barça no esperaban hipotecarse tan pronto, la planificación estimada habría sido llegar como mínimo, a octavos de final. Veremos entonces las consecuencias que tiene todo esto con las conocidas palancas. 

La devacle culé se hace realidad un año más
 

Muchos apuntan a los jugadores, pero nadie lo hace al banquillo con Xavi como principal culpable. Aquel que lo comparan con Ancelotti, cuando no lleva ni un tercio de lo conseguido por el italiano. Si caen contra el Real Madrid, se avecinan curvas. Bajonazo histórico y borrón automático. Solo les queda esa baza y veremos cómo la utilizan. 

Una temporada tirada por el suelo. Increíble pensar que esto les hay vuelto a suceder. No ganan la competición desde 2015. Han pasado siete años ya y si todo sigue según lo previsto será el segundo consecutivo con el que digan adiós a la máxima exigencia europea. Este club no tiene remedio. 

De no haber sido por Lewandowski, el único que trata de ponerle cara y ojos a todo esto, seguramente la cosa hubiera sido mucho peor. Suyos fueron el 2-2 y el 3-3. De no ser por el polaco la derrota hubiera sentado todavía peor. Con el empate ya no dependen de sí mismos y solo les vale ganar, pero la situación está muy complicada. Veremos cuánto aguanta el nuevo delantero del Barça en la entidad. Visto los resultados, no creemos que se alargue mucho su estancia.

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