En Concha Espina ya no esconden que el nombre de Vitinha ha dejado de ser un deseo en susurros para convertirse en una posibilidad real de mercado. El madridismo lleva varias semanas hablando de él en voz alta. Y no es casualidad.
El mediocentro portugués del Paris Saint‑Germain se ha ganado un lugar entre los futbolistas más sugerentes de Europa. El PSG lo ha erigido como su brújula en el centro del campo y su influencia va más allá de los números: su fútbol se siente, se palpa y se ve cada vez que el balón pasa por sus botas.
Según las últimas informaciones, el club francés ha puesto cifra a su salida: 90 millones de euros. No es una ganga, ni falta que le hace. Es el precio de un jugador que marca ritmos, sabe leer los partidos y tiene esa chispa que distingue a quienes deciden en los grandes escenarios.

Un Madrid con ganas de reinventarse
La plantilla blanca transita una fase interesante. La llegada de Arbeloa al banquillo ha dado aire fresco y ha reactivado a un grupo que nunca se rinde. Aun así, el centro del campo sigue siendo un tema caliente. La pérdida de referentes como Kroos o Modric dejó un hueco difícil de llenar, y el equipo lo ha notado en fases de la temporada.
Aquí es donde entra Vitinha. Su nombre no sólo ilusiona por lo que representa, sino por lo que puede aportar en términos de equilibrio, creación y pausa. Ese juntero entre la magia y la efectividad que tanto se busca en el Bernabéu.

¿Es el momento de mover ficha?
El Real Madrid no acostumbra a precipitarse, pero tampoco a desaprovechar oportunidades. Con la temporada aún viva y la vista puesta en volver a pelear por todo, los próximos meses pueden ser clave para decidir si Vitinha será el siguiente gran refuerzo en la medular merengue.
Porque si algo tienen claro en Madrid es una cosa: si vas a fichar talento, que sea con alma, carácter… y ganas reales de triunfar. Vitinha cumple con todas esas casillas.