El Real Madrid no esperaba verse tan pronto ante este escenario. Jude Bellingham, uno de los pilares del proyecto blanco, ha despertado un fuerte interés desde la Premier League con ofertas que superan los 100 millones de euros. Sin embargo, la reacción del club ha sido tajante y ha sorprendido incluso dentro del mercado: el inglés es intransferible.
En las últimas semanas, varios clubes ingleses han sondeado seriamente su fichaje. No se trata de simples rumores. En Valdebebas son conscientes de que han llegado propuestas muy potentes, tanto a través de intermediarios como por vías más formales. Aun así, la postura del Real Madrid no ha cambiado ni un milímetro. Bellingham no está en venta. Y el mensaje ha sido directo.
El club no duda pese al contexto deportivo
En el Real Madrid admiten que el centrocampista no atraviesa su mejor momento futbolístico. Su rol ha cambiado. Tiene más responsabilidades defensivas y menos llegada al área. Además, la irrupción de nuevas estrellas ha alterado el reparto de protagonismo dentro del equipo.

Pese a ello, el club no cuestiona su valor. Ni deportivo ni estratégico. En Chamartín consideran que Jude sigue siendo una pieza clave a medio y largo plazo, tanto por su edad como por su impacto en el vestuario y fuera del campo.
Las ofertas procedentes de Inglaterra, superiores a los 100 millones, no han generado dudas internas. El Real Madrid entiende que el mercado es agresivo, especialmente desde la Premier League, pero no contempla debilitar su estructura deportiva en este punto del proyecto.
La Premier League insiste, el Madrid resiste
Desde Inglaterra insisten. Varios clubes de primer nivel creen que Bellingham aún puede ser el futbolista dominante que mostró en su primera temporada. Están dispuestos a convertirlo en el eje de sus proyectos y romper el mercado si se abre la mínima puerta.

Esa puerta, de momento, está cerrada. El Real Madrid confía en que el futbolista recupere sensaciones y vuelva a sentirse decisivo. El propio Jude quiere triunfar en el Santiago Bernabéu y no se plantea una salida a corto plazo. Ni siquiera una oferta de más de 100 millones ha cambiado el guion. El Madrid ya ha decidido. Y no tiene prisa.