Bruno Fernandes vive un momento de reflexión. El capitán del Manchester United empieza a cansarse de la falta de rumbo del equipo y valora marcharse a final de temporada si las cosas no cambian. La irregularidad del proyecto, la falta de ambición y la sensación de estancamiento están pesando en su decisión.
Desde su llegada en 2020, el portugués ha sido el alma del United: goles, asistencias y carácter. Pero después de varios años sin títulos importantes, el desgaste es evidente. Bruno sigue rindiendo a gran nivel, aunque siente que el equipo no le acompaña. “Si el club no da un paso adelante, podría buscar nuevos retos”, admiten desde su entorno.
El Bayern, al acecho
El Bayern de Múnich ya se ha posicionado. El club alemán busca un líder para su centro del campo y ve en Bruno Fernandes el perfil ideal: experiencia, liderazgo y llegada al área. En Alemania apuntan que podría estar disponible por unos 46 millones de euros, una cifra asumible para un jugador de su nivel.

En Old Trafford no descartan su salida, aunque su prioridad es retenerlo. A sus 31 años, Bruno aún tiene cuerda para rato, y el Bayern cree que puede ser el relevo perfecto para Thomas Müller.
El Real Madrid, atento
Por ahora, el Real Madrid no ha movido ficha, pero el nombre de Bruno Fernandes figura en la lista de posibles refuerzos para el próximo verano. En el club blanco saben que la medular necesita renovarse y valoran cualquier oportunidad que surja en el mercado.
Además, hay un detalle que no pasa desapercibido: Bruno siempre ha mostrado simpatía por el Madrid. Y no solo él. Su hijo es un auténtico fan del club merengue: celebró su cumpleaños con una fiesta tematizada con el escudo del Real Madrid, regalos oficiales y una camiseta de Jude Bellingham, su ídolo. Incluso imitó su famosa celebración con los brazos abiertos.

Bruno tiene contrato hasta 2027, pero todo dependerá del rumbo del United. Si el equipo no reacciona, el adiós parece cuestión de tiempo. El portugués quiere competir al máximo nivel… y si la oportunidad llega desde el Bernabéu o Múnich, no lo pensará dos veces.