"A rey muerto, rey puesto" es una frase muy conocida en la sociedad y que se adapta a la perfección para describir lo que ha sucedido con el adiós de Xabi Alonso y la llegada de Álvaro Arbeloa al estadio Santiago Bernabéu.
El salmantino aseguró tras ganar al AS Monaco que "esto es una victoria de los jugadores, de su talento, de las ganas que le están poniendo, del esfuerzo, de la actitud, de la mentalidad. Es de los chicos. Lo tengo muy claro. El mérito y las medallas son para todos ellos y para el público del Bernabéu porque sin este apoyo y sin este ambiente es imposible jugar así. Si queremos optar a algo los necesitamos porque siempre que el Real Madrid ha sido grande ha sido con un Bernabéu grande".
Estas palabras de Arbeloa claramente buscaban dar todo el protagonismo a los jugadores, aunque lo que ha sucedido realmente es que su impacto ha sido muy positivo dentro del vestuario, tal y como ha explicado Roberto Gómez.

El periodista indicó que "para mí la noticia es que de un plumazo Arbeloa se ha zampado a Xabi Alonso".
Una reacción que va más allá de los pitos
La frase del comunicador se debe a que el nuevo entrenador del Real Madrid ha aportado calma al grupo, pero también decisiones de calado, como la de colocar a Eduardo Camavinga en el lateral izquierdo, mantener a Fede Valverde en el derecho o apostar por Arda Güler y Franco Mastantuono, quienes habían quedado en el olvido para el de Tolosa en sus últimos meses en Chamartín.
"Eso de decir que gracias a los pitos reaccionó el Real Madrid es una chorrada impresentable, intolerable e inadmisible", añadió Roberto Gómez en La Tribu de Radio MARCA en conversación con Raúl Varela.