Así trabajan los utilleros del Real Madrid: son los héroes anónimos del club

Los trabajadores del Real Madrid también forman parte de un vestuario legendario

Laura Echeverría
24 de Noviembre de 2022
Varios miembros del cuerpo técnico y utilleros del Real Madrid a las espaldas de Ancelotti
Varios miembros del cuerpo técnico y utilleros del Real Madrid a las espaldas de Ancelotti

En el Real Madrid son muchos los empleados que trabajan para que este sea el mejor club del mundo. No es pan de un día, sino que esto supone un esfuerzo titánico casi a diario. Son muchos los actores que están implicados para que todas las operaciones: entrenamientos, partidos, recuperación, enfermería esté todo listo. 

En concreto, una de las piezas clave en estos métodos son los utilleros. Las personas encargadas que nada falte en un día de la jornada laboral blanca. Son todos aquellos que trabajan en la sombra y que posiblemente sean los que hayan ganado más títulos con el club y nadie lo sabe. Los típicos nombres que los jugadores y cuerpo técnico se acuerdan de ellos a final de temporada. 

Una función imprescindible en el vestuario
 

Su trabajo es tan importante como el de cualquier futbolista. Son los primeros en llegar y posiblemente los últimos en irse. La función que tienen es la de ponerlo todo a punto antes de que los protagonistas lleguen.

Estos hacen posible que los jugadores se encuentren la ropa de entrenamiento lista, las botas, las bambas del gym o las toallas en el vestuario. Mientras que fuera, en el verde, más de lo mismo: preparar conos, vallas, sacos de balones o porterías.


Un trabajo muy metódico y a lo que ya están acostumbrados. Ellos mismos calculan que su aparición por Valdebebas es casi tres horas antes de cada entrenamiento. 

Manolín es el responsable de que todo esto sea un éxito. Es el jefe de los utilleros y el que coordina con Francesco, miembro del cuerpo técnico de Ancelotti, todos los entrenamientos.

El trabajo del utillero en el club blanco
 

La vida de un utillero pasa a ser muy discreta, y prácticamente no se valora lo suficiente, pero merece la pena ser contada. El éxito colectivo forma parte de todos. De ahí a que los jugadores también consigan hacer un gran grupo entre ellos. 


Estos se saben hasta las manías de los jugadores, las botas que utilizan, las toallas que quieren o cómo de hinchados quieren los balones. Son muchos los retos y requisitos para ocupar este puesto.

Tal y como lo preparan todo, de la misma forma también hacen la función de recogepelotas. Son un auténtico multiusos para lo que haga falta. Hombres de club que representan tanto el escudo, casi o más que los jugadores. Es la otra cara del vestuario blanco. Un grupo humano auténtico, cercano y profesional.