En México no se habla de otra cosa: Gilberto Mora, el joven talento del Tijuana, está en el radar del Real Madrid. Con apenas 16 años, este mediocentro ofensivo ya ha despertado el interés de varios gigantes europeos, pero el club blanco parece dispuesto a ir con todo por él.
Desde el conjunto mexicano ya advierten que no lo dejarán escapar fácilmente. Según publican varios medios locales, la directiva del Tijuana valora la mitad de sus derechos en 20 millones de dólares. Es decir, una operación total que rondaría los 40 millones si alguien quisiera hacerse con la ficha completa del futbolista.

El ‘niño maravilla’ que enamora al Madrid
Gilberto Mora se ha ganado el apodo de “niño maravilla” en el fútbol mexicano. Zurdo, de gran técnica y visión de juego, destaca por su capacidad para romper líneas y su temple con el balón. En el último Mundial Sub-20 está siendo una de las grandes sensaciones: tres goles en cuatro partidos y una madurez impropia de su edad.
Ignacio Ruvalcaba, responsable de la cantera del Tijuana, lo describió así en ESPN: “Gil tiene un sueño, que es jugar en el Real Madrid. Pero es un chico con los pies en la tierra. Su familia es muy centrada y su padre lo está guiando muy bien. Él ve mucho fútbol europeo y se imagina allí algún día”.

Comparado con Rafael Márquez
En México ya empiezan las comparaciones. Algunos ven en Mora al nuevo Rafael Márquez, por su carácter, liderazgo y facilidad para entender el juego. Incluso se habla de que Javier Aguirre podría llamarlo pronto con la selección absoluta.
Su representante, Rafaela Pimenta, también dejó una frase que ha dado la vuelta al mundo: “Con 15 millones de dólares no me compro ni una pierna de Gilberto Mora”, bromeó en una entrevista con TUDN.
El Real Madrid lleva tiempo rastreando jóvenes talentos por todo el continente americano. Y, si algo ha demostrado Florentino Pérez, es que no le tiembla el pulso cuando ve un diamante en bruto.
Con apenas 16 años, Gilberto Mora podría convertirse en la próxima gran apuesta blanca. Un chico que aún juega en Tijuana, pero que ya sueña en blanco.