El Real Madrid sabe que este partido en Vitoria es de máximo riesgo para la entidad madridista, ya que están obligados a sumar los tres puntos, más aún tras la victoria del Barcelona anoche contra el Deportivo Alavés en Butarque.
Los dirigidos por Carlo Ancelotti están ganando 0-1 al Deportivo Alavés en el estadio de Mendizorroza, escenario en el que los merengues están luchando contra todo y contra todos, algo que se ha evidenciado tras ver el arbitraje de César Soto Grado, pero también la narración de Carlos Martínez.
"Mañana quiero ver a un Madrid que sea capaz de recuperar las sensaciones positivas. Está claro que todo el mundo piensa en el partido del miércoles, pero eso pasa por la actuación de mañana. Seguimos en la pelea por la Liga, es necesario jugar bien y ganar. Hemos hablado de hacer un buen partido mañana e intentar ganar. Hay que darlo todo porque es fundamental para nosotros volver a tener buenas sensaciones cuando jugamos", expresó el entrenador italiano en la rueda de prensa previa.
Sin embargo, con lo que no contaba el entrenador italiano era todos los problemas que tendrían que afrontar sus futbolistas sobre el terreno de juego.
Un penalti no señalado sobre Arda Güler, un gol anulado de Raúl Asencio y la expulsión de Kylian Mbappé han sido tres acciones claves que han perjudicado a los merengues, quienes, pese a todo, están ganando con un gol de Eduardo Camavinga.

Carlos Martínez sigue haciendo de las suyas
El problema es que todo esto no ha sido lo único que ha tenido que soportar el madridismo, ya que una terrible narración de Carlos Martínez también está contra el Real Madrid.
Gol anulado al Real Madrid tras esta acción de Rüdiger. #LALIGAEASPORTS #LaCasaDelFútbol pic.twitter.com/sKbrRLPRjM
— Fútbol en Movistar Plus+ (@MovistarFutbol) April 13, 2025
Esto se evidenció en el gol de Raúl Asencio, que posteriormente fue anulado por falta de Antonio Rüdiger sobre el portero del Deportivo Alavés.
En esta acción, Carlos Martínez no ha cantado nada el gol y se ha dedicado a decir todo el rato que es falta, por lo que el árbitro debía anularlo, siendo esto un claro ejemplo de su antimadridismo.