Ha pasado casi un mes desde que el Real Madrid se impuso en Anoeta gracias al gol de Endrick. Era el partido de ida de las semifinales de Copa del Rey, pero la vuelta ha tenido que esperar hasta este martes. Conoceremos al primer finalista en el Bernabéu.
Ancelotti sabe que es un partido importante pero la posibilidad de que hubiera rotaciones era algo que se había comentado. De hecho, empezando por la portería, ya que Lunin era una de las apuestas que parecían seguras ya que ha jugado toda la competición y Courtois no está en la convocatoria.

En defensa Fede Valverde volverá al once tras ser suplente ante el Leganés, y lo hará en l centro del campo. En el lateral derecho apuesta por Lucas Vázquez en esta pcasión. Por la izquierda, con Mendy todavía lesionado, Camavinga será el que parta de inicio. Una de las grandes sorpresas en el once.
La pareja de centrales va a ser Alaba y Asencio. Es cierto que podría volver a jugar Tchouaméni en esa demarcación, pero prefiere apostar por el austriaco y dar descanso a Rüdiger que acumua muchos minutos este curso.
Mucha artillería para marcar la diferencia
A pesar del resultado a favor de la ida no está nada resuelto y el Real Madrid tiene que salir a ganar el partido. Parece que Ancelotti lo tiene claro si atendemos al once que presenta desde la medular en adelante. Muchos titulares para buscar imponerse.
Junto a Tchouaméni, el centro del campo estará formado por Bellingham y Fede valverde. Modric jugó ante el Leganés y Ceballos todavía no está recuperado, por lo que sigue confiando en Jude y sobre todo en Fede, que era otra de las grandes dudas que podría haber jugado como lateral.

En ataque, después de no ser titulares el sábado para descansar, parecía también evidente que Rodrygo y Vinicius iban a estar de inicio. La otra disyuntiva era quien iba a ocupar el puesto de delantero centro, y finalmente es Endrick el que gana la partida a Mbappé tras su gol en la ida.