El Real Madrid ha tomado una decisión clave sobre el fichaje de un nuevo delantero. El club ha descartado reforzar la posición de ‘9’ tras el gran rendimiento de Gonzalo García en el Mundial de Clubes.
El canterano ha brillado en los tres partidos de la fase de grupos. Ha marcado dos goles, ha dado una asistencia y está dejando grandes sensaciones en 225 minutos disputados. Su actuación ha convencido a Xabi Alonso y también a la directiva. No habrá fichaje. El plan ha cambiado.

Budimir y Schick, descartados
En los despachos del Bernabéu había una lista con nombres. Dos de los principales candidatos eran Ante Budimir y Patrik Schick.
Se buscaba un perfil concreto. Un delantero físico, con gol y capacidad para aguantar el balón. Todo apuntaba a que uno de ellos llegaría este verano.
Pero el rendimiento de Gonzalo ha sido tan bueno que el club ha descartado moverse en el mercado. No habrá nuevas incorporaciones en ataque. Xabi Alonso ve en Gonzalo a un delantero útil y con gran margen de crecimiento. Lo considera preparado para asumir un rol importante.
La confianza también está en Endrick
Además de Gonzalo, el Real Madrid también cuenta con Endrick. El joven brasileño ha completado su primera temporada en Europa.
En 843 minutos ha marcado 7 goles. Un promedio más que notable para un jugador en proceso de adaptación.

El club confía plenamente en su evolución. No quieren frenar su progresión con otro fichaje que reduzca sus minutos. Endrick y Gonzalo formarán parte del grupo de atacantes para la próxima temporada. Una apuesta decidida por el talento joven.
Xabi ya tiene su ‘9’
Gonzalo se ha ganado su sitio. En lugar de irse cedido, como se esperaba, se quedará en el primer equipo. Xabi Alonso cree que puede aportar desde ya. Ha demostrado olfato goleador, buena lectura del juego y mucho carácter.
Con él y Endrick, el Madrid se siente cubierto. El club no se moverá en busca de un nuevo delantero. Una operación que parecía cerrada, pero que se rompió gracias al impacto de un canterano. Gonzalo cambia los planes y el Madrid sonríe.