Rodrigo Mora, el joven talento de 18 años del FC Porto, está en el centro de una operación que podría marcar el final del mercado de fichajes en Portugal. Según el periodista Fabrizio Romano, el Al-Ittihad de la Saudi Pro League ha iniciado negociaciones formales con el club portugués para hacerse con los servicios del mediapunta, considerado una de las mayores promesas del fútbol europeo.
Con un contrato hasta 2030 y una cláusula de rescisión de 70 millones de euros, el FC Porto no está dispuesto a dejar salir a su estrella por menos, mientras que el club saudí, asesorado por el agente Jorge Mendes, ofrece 75 millones en pagos fraccionados para evitar activar la cláusula.

Rodrigo Mora ha destacado durante el último año por ser una de las mayores perlas de Portugal. Además, el jugador también había sido relacionado con el Real Madrid, aunque la llegada de Franco Mastatuono apagó su fichaje.
ARABIA SAUDÍ TOCA A LA PUERTA DE RODRIGO MORA
Rodrigo Mora, quien ha disputado 36 partidos con el FC Porto, anotando 11 goles y brindando 4 asistencias, ha perdido protagonismo esta temporada bajo la dirección de Francesco Farioli, apareciendo solo 12 minutos en los primeros dos partidos. Otros muchos medios afirman que el futbolista no jugaba para evitar una lesión que frenase su venta en el presente mercado.
Esta situación, sumada a la llegada de jugadores como Gabri Veiga y Borja Sainz, ha reducido sus oportunidades, lo que lo ha llevado a aceptar verbalmente la propuesta del Al-Ittihad, donde podría reunirse con figuras como Karim Benzema. El club saudí, respaldado por el Public Investment Fund, busca rejuvenecer su plantilla con talentos como Rodrigo Mora, comparado con João Félix por su visión de juego y desborde.

La posible salida de Rodrigo Mora, quien fue preseleccionado por Roberto Martínez para la selección portuguesa, ha generado debate. Muchos aficionados lamentan que un talento generacional pueda dejar Europa tan joven, mientras otros ven en los 70 millones una oportunidad para equilibrar las finanzas del club. Las negociaciones, que podrían definirse este fin de semana, mantienen en vilo al fútbol portugués, con el futuro del luso pendiendo de un acuerdo entre clubes.