El Real Madrid logró clasificarse para la final de la Copa del Rey en un partido loco en el Bernabéu. Pero los dirigentes madridistas aprovecharon los 120 minutos de juego para hacer un seguimiento muy detallado de Zubimendi.
Sacaron muy buenas conclusiones después de verle completar un partido con un 95% de precisión en los pases y destacando con siete balones largos bien dirigidos.
Su despliegue físico fue impresionante, cubriendo una gran cantidad de terreno y aportando equilibrio defensivo. En varios tramos del partido, logró imponerse al centro del campo del Real Madrid, mostrando personalidad y capacidad para competir contra los mejores.
El Real Madrid vuelve a congelar la operación
A pesar de su brillante actuación, el Real Madrid ha tomado una decisión clara: no fichará a Zubimendi. La dirección deportiva considera que, aunque es un jugador de gran calidad, no es superior a Aurélien Tchouaméni ni a Eduardo Camavinga, los dos centrocampistas defensivos del equipo.

De hecho, Tchouaméni ha vuelto a su mejor versión en las últimas semanas, consolidándose como el dueño del pivote. Su capacidad para recuperar balones, ganar duelos y distribuir el juego lo convierten en una pieza clave para el futuro del Madrid.
Hay otro perfil de jugador que preocupa más
Más que un mediocentro defensivo, el club busca un jugador que tenga un perfil diferente, más constructor de juego que pueda heredar el rol de Toni Kroos. Desde su retirada, el equipo ha perdido a su principal organizador de juego, y no ha encontrado aún un sustituto natural.

Por eso, la prioridad del Real Madrid en el mercado no es Zubimendi, sino un centrocampista con mayor capacidad creativa y visión de juego.
Zubimendi seguirá brillando en la Real Sociedad o en otro gran club de Europa, pero no será en el Madrid.