Este domingo ha arrancado la primera ventana especial que habilita la FIFA con motivo del Mundial de Clubes, que cierra el 10 de junio, y se puede decir que el Real Madrid actuó antes de tiempo. El club merengue anunció hace 15 días el fichaje de Dean Huijsen y este viernes a mediodía oficializaba de igual manera la incorporación de Trent Alexander-Arnold.
El Madrid, que podría recuperar a Nico Paz para el propio Mundial, seguiría planificando el curso próximo, aunque la presente emporada aún no ha concluido. El ‘nuevo’ torneo de la FIFA podría repercutirle de manera positiva a la entidad que preside Florentino Pérez y superar los 140 millones de euros vía ingresos directos.
Por eso en las oficinas de Concha Espina consideran que el Mundial es una competición estratégica y ya haca meses que trasladaron que harían todo lo posible para traerse la copa de Estados Unidos. La ambición que no falte en un equipo que ha tenido una campaña complicada, pero de la que puede redimirse ahora.
“La exigencia aquí es máxima, pero es un reto muy bonito; podemos hacer cosas que ilusionen, que enciendan a la gente. A eso venimos”, señaló Alonso en su presentación como técnico del Madrid durante este lunes, en un acto que tuvo lugar en la Ciudad Deportiva de Valdebebas.
Urgencias de Xabi
Xabi se habría puesto el mono de trabajo desde hace días y, a pesar de no entrenar aún con el primer equipo -comenzará la semana que viene después de un periodo de ‘vacaciones’ para recargar pilas antes del Mundial-, pidiendo a Florentino que se agilizaran los trámites oportunos con el Benfica para fichar a Álvaro Carreras.
Es la principal obsesión que tiene un Xabi que llega al Madrid con el reto de hacer sombra Carlo Ancelotti, el técnico más laureado en la historia del club, para volver a la senda de la victoria ininterrumpida. Por si acaso, el de Tolosa también es resolutivo y habría puesto el nombre de Alejandro Grimaldo, del Bayer Leverkusen, si se complica finalmente lo de Carreras.