Vinicius Junior encara un tramo decisivo. Tras la dolorosa eliminación del Real Madrid en Champions League frente al Arsenal, el brasileño tiene una doble oportunidad para levantarse (Liga y final de Copa del Rey). Quedan aún varios títulos en juego y el atacante lo sabe: debe dar un paso al frente.
Con Kylian Mbappé lesionado por un esguince de tobillo, será Vinicius quien tome el mando ofensivo del equipo. La responsabilidad recae sobre él. No es nueva. Ya lo hizo cuando Karim Benzema dejó el club. Y ahora, el momento de la verdad ha llegado.
Reencuentro con el Bernabéu
La primera cita es este domingo. El Real Madrid recibe al Athletic Club en el Santiago Bernabéu. Vinicius quiere volver a conectar con la afición. Sabe que debe recuperar sensaciones. Necesita volver a brillar.

La temporada del brasileño ha sido irregular. Le ha faltado esa chispa que lo hacía imparable. Aun así, suma 21 goles y 12 asistencias. No son malas cifras, pero él quiere más. Quiere marcar diferencias como lo hizo en campañas anteriores.
Frente al Arsenal anotó el único gol del Madrid en la eliminatoria. Fue insuficiente. No tuvo la claridad necesaria en los últimos metros. Pero el fútbol no se detiene. Y el equipo de Carlo Ancelotti aún puede ganar la Liga y la Copa del Rey.
Una semana clave para su futuro
El miércoles siguiente, el Madrid visitará al Getafe en el Coliseum. Solo tres días después, llegará la gran final de Copa frente al Barcelona, en La Cartuja. Ante los azulones todo apunta a que Mbappé seguirá fuera y su presencia en la final es duda.

Flick, el técnico rival, prepara a su Barça. Pero Ancelotti ya piensa en cómo reorganizar su delantera. La solución podría ser volver al esquema del año pasado. Un centro del campo en rombo con Bellingham liberado, y Vinicius junto a Rodrygo en ataque.
En cualquiera de los planes, Vinicius será esencial. Tiene la experiencia. Lleva siete temporadas en el club. Y aunque esta no sea su mejor campaña, quiere terminar por todo lo alto.