La segunda edición del nuevo formato de la Champions League arranca esta semana. El Real Madrid vuelve a escena en un sistema que revolucionó la competición la temporada pasada.
Cómo funciona el nuevo formato
Ahora participan 36 equipos. Cada club se enfrenta a ocho rivales distintos: cuatro en casa y cuatro fuera. Todos compiten en una única clasificación general.

Los ocho primeros se clasifican directamente a octavos de final. Los equipos situados entre el 9º y el 24º disputan el play-in. Del 25º al 36º, la competición termina.
El objetivo es claro: meterse entre los ocho primeros y evitar la ruleta rusa del play-in. Los demás lucharán por uno de los ocho billetes restantes a octavos.
Calendario y partidos
La Champions ya no se limita al martes y miércoles. La primera jornada se jugará martes, miércoles y jueves. La última fecha será un auténtico maratón: 18 partidos al mismo tiempo. El resto del calendario se mantiene en martes y miércoles.
Tras el play-in, la UEFA celebrará un sorteo final. El cuadro será tipo tenis, condicionado por los puestos de la clasificación. Solo los dos primeros podrán encontrarse en la final. Cuartos y semifinales también se definirá según este sorteo.
Criterios de desempate
En caso de empate a puntos, la Champions aplica estos criterios:
- Diferencia de goles (marcados menos encajados).
- Mayor número de goles a favor.
- Más goles anotados fuera de casa.
- Número total de victorias.
- Más victorias a domicilio.
Estos criterios son esenciales para decidir el orden de la clasificación y evitar sorpresas en los cruces.
Lo que se espera del Real Madrid
El club blanco buscará repetir protagonismo y evitar riesgos en el play-in. Con rivales variados y ocho partidos distintos, cada encuentro será clave. La regularidad y los goles a favor podrían marcar la diferencia.

El nuevo formato trae emoción, partidos simultáneos y presión constante. La Champions se vuelve más imprevisible, y el Real Madrid ya tiene puesta la mira en la defensa del título.