El FC Barcelona sigue sin saber dónde jugará su partido de la cuarta jornada de LaLiga frente al Valencia. El choque estaba previsto en el Spotify Camp Nou, pero los retrasos en las obras del estadio han cambiado el plan.
La presentación del Certificado de Final de Obra no llega a tiempo. Sin ese documento, el Barça no puede reabrir el Camp Nou y esto ha obligado al club a valorar escenarios alternativos a contrarreloj.
Mestalla entra en la ecuación
Según desveló Ramón de Mon, una de las opciones reales es disputar el partido en Mestalla. Sería una situación llamativa: el Barça cambiaría el orden del calendario y jugaría otro partido más de visitante. LaLiga no lo descarta, aunque supondría un caso insólito.
Si se confirma, el equipo de Hansi Flick encadenaría cuatro partidos consecutivos fuera de casa en la primera vuelta. Una circunstancia que, como recuerda De Mon, también significaría cuatro duelos seguidos en casa en la segunda.

Montjuïc, imposible por un concierto
El acuerdo del club con el Ayuntamiento de Barcelona permite usar Montjuïc en esta primera parte del campeonato, pero en esas fechas tampoco es viable. El estadio ya estaba reservado para un concierto de Post Malone, lo que bloquea su uso para el duelo liguero.
Esta situación ha provocado críticas y cierto malestar. De Mon ironizó con la gestión de LaLiga: "Manda narices. Aplazar el Madrid-Osasuna era adulterar la competición, pero el Barça puede jugar en Mestalla y encadenar cuatro partidos seguidos como local en la vuelta".
Un rompecabezas para el calendario
El problema del Barça no es aislado. La organización del calendario siempre genera polémica, y esta vez afecta de lleno a los azulgranas. Con el Camp Nou en obras, cada partido en casa se convierte en un rompecabezas logístico.
La decisión final todavía no se ha tomado. LaLiga y el Barça trabajan contra reloj para resolver el escenario. Mestalla parece el favorito, aunque no se descartan otras alternativas como es jugar en Montilivi, ya que el Girona juega de visitante dicha jornada.
Mientras tanto, el equipo se centra en lo deportivo. Flick sabe que la temporada apenas comienza y que los líos del calendario no pueden despistar a sus jugadores. El objetivo es claro: sumar los tres puntos, se juegue donde se juegue.