Kylian Mbappé no solo marca goles, también apunta alto fuera del campo. El delantero del Real Madrid ha puesto en marcha en España una filial de su holding empresarial: Interconnected Ventures Spain.
La sede está en Madrid y el objetivo es claro: consolidar la marca Mbappé en el mercado ibérico y abrir nuevas oportunidades de negocio. La idea no es improvisada. Forma parte de un plan estratégico para diversificar sus ingresos y proyectar su imagen internacional más allá del fútbol.
Ziad Hammoud, la mano derecha
El proyecto en España está liderado por Ziad Hammoud, mano derecha de Mbappé y cerebro detrás de sus movimientos empresariales. Con experiencia en banca de inversión y medios internacionales, Hammoud supervisa todas las divisiones del holding.

Interconnected Ventures controla ya empresas como Zebra Valley (producción audiovisual), Coalition Capital (inversiones), Collective Motion (derechos de imagen) y Cultural Factory (desarrollo de marcas). La filial española permitirá desplegar estos proyectos en un mercado estratégico, aprovechando la popularidad del francés en el Real Madrid y en el mundo hispanohablante.
Cuatrecasas asegura la estructura
Para blindar la sociedad, Mbappé ha contratado a asesores de Cuatrecasas, uno de los bufetes más prestigiosos de España. Cuatro abogados han sido nombrados apoderados solidarios, asegurando que la filial cumpla con todas las garantías legales, fiscales y mercantiles.
Este respaldo permite a Mbappé crecer de manera ordenada y segura, evitando riesgos en un terreno donde confluyen contratos millonarios e intereses internacionales.
Más que fútbol, una visión empresarial
Mbappé busca que su imperio sobreviva a su carrera deportiva. Desde inversiones en clubes hasta proyectos audiovisuales y tecnología, el delantero francés quiere diversificar y consolidar su autonomía económica.

La filial madrileña servirá además como plataforma de conexión entre Europa y Latinoamérica. Permitirá cerrar alianzas con marcas globales y abrir mercado en regiones estratégicas, aprovechando su notoriedad y la proyección del Real Madrid.
Con esta estrategia, Mbappé demuestra que su éxito no se limita al terreno de juego. Entre goles y contratos, construye un proyecto empresarial que podría dejar huella incluso después de colgar las botas.