La historia pudo ser muy distinta: este fichaje histórico casi se va por la borda

Fernando Hierro pudo acabar jugando en el Atlético de Madrid de no ser por una rápida reacción madridista

Oscar García
17 de Septiembre de 2022
Fernando Hierro se convirtió en uno de los mejores centrales madridistas

La historia del club blanco podría haber sido muy distinta si en vez de fichar a Fernando Hierro, hubiera venido otro jugador. El malagueño, una pieza clave el el Real Madrid de los años noventa, podría haber tenido un desenlace distinto de no haber escogido al madridismo.

Su trayectoria antes de llegar a la cota más alta del fútbol, pasa por varios equipos. Previo a Chamartín, estuvo militando en Pucela, jugando para el Real Valladolid.

A partir de entonces, la historia pudo cambiar. Resulta que como en todos los fichajes más sonados, hay una gran competencia y persecución por hacerse con los servicios del jugador en cuestión.

Fernando Hierro: una guerra entre dos titanes
 

En ese caso, la puja se debatía entre Real Madrid y colchoneros y ante una operación relámpago de los de Neptuno, parecía que lo tenían todo atado. Firmado y sellado en una servilleta de papel en la que se convertía de esta forma en rojiblanco, los merengues solo podían utilizar un golpe de suerte.

Tras semanas tratando de encontrar una posibilidad por dónde colarse en la puja, consiguieron apalabrar un nuevo horizonte para el futuro del jugador.

Fernando Hierro es el máximo goleador de la historia entre los defensas del Real Madrid

Primero que él fue quién tuvo que convencerles y después previo pago de 30 millones de pesetas, para renunciar a jugar en la Ribera del Manzanares, entonces se acabó convirtiendo en madridista.

Fernando Hierro fue toda una institución como madridista
 

Con el cuatro a la espalda lo luciría durante numerosas temporadas y formaría una pareja de centrales con Manolo Sanchís espectacular. Quizá es una de las mejores que se recuerda, ya que tan solo sabían responder a base de títulos.

Eran un auténtico cerrojo que ni el delantero más inspirado sabía como penetrar en el área. Sin duda, un ejemplo de lo que es el buen madridista. Aquel movimiento rápido para mover ficha y cambiarse al vecino, fue fundamental para explicar muchos de los éxitos blancos.

No es el único jugador que ha estado a punto de hacer los mismos pasos. La habilidad del club blanco en estos casos es brillante y por eso se explica todos sus éxitos, tanto en el césped como en los despachos.

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