El Real Madrid se adentra de lleno en los prolegómenos de la temporada que está a punto de comenzar. El cuadro de Xabi Alonso, que disputó ya este viernes un amistoso a puerta cerrada en Valdebebas ante el Leganés (4-1), viajará el martes próximo, 12 de agosto, hasta Innsbruck para medirse al WSG Tirol (19 horas).
A partir de entonces sólo quedará una semana para el inicio de la Liga contra Osasuna (19 de agosto, 21 horas), aunque la fecha aún no es definitiva por el desacuerdo del Madrid, que apenas ha tenido tiempo para reponer fuerzas y ha decidido interponer otro recurso, esta vez ante el Tribunal Administrativo del Deporte (TAD).
Mientras tanto, la situación en el club es de absoluta tranquilidad y continúan trabajando en todos los órdenes para llegar de la mejor forma posible al arranque del curso 20025/2026. Alonso y su ‘staff’ están trabajando de manera intensa en los entrenamientos, que se reanudaron a inicios de esta semana después de las vacaciones.
De momento, Xabi tiene a todos sus operarios disponibles, a excepción de los lesionados. Endrick Felipe, Ferland Mendy y Jude Bellingham han seguido durante estos días sus respectivos procesos de recuperación y los tres no podrán llegar al estreno del Madrid en la LIiga. Un contratiempo con el que ya se contaba, por otra parte.
La hora de la verdad de Rodrygo
La próxima semana será también cuando Franco Mastantuono se una al equipo en Valdebebas, puesto que, por cuestiones legales, no ha podido hacerlo antes. El argentino llegó el fin de semana pasado a España, pero hasta que no cumpla la mayoría de edad no puede trabajar con el grupo. Eso sucederá el jueves, 14 de agosto.

Se prevé que la presentación del joven Franco pueda ser incluso el mismo jueves y este evento, con Florentino Pérez a la cabeza, podría servir para saber si Rodrygo Goes continúa o no en el Madrid. Si Mastantuono es presentado con el ‘25’, como se encargó de ‘vender’ el jugador hace unos días, significará que el brasileño seguirá. Si, en cambio, lo presentan con otro dorsal, Goes podría estar más fuera que dentro de Chamartín.