Once Brothers, el documental que hizo llorar a Luka Modric

Descubrimos una de las partes más humanas de Luka Modric y su sensibilidad con el tema de las guerras

22 de Junio de 2022
Luka Modric

"Aunque aún soy joven experimentado mucho miedo en mi vida", estas fueron una de las palabras del croata hace unos años cuando aseguro que estaba dejando poco a poco atrás el miedo a los bombardeos.

Los chetniks mataron a su abuelo, a día de hoy aún sigue preguntando él porque él tuvo que suceder esto y si los guerrilleros se pueden llamar personas.

A Luka Modric se le llenaron los ojos de lágrimas cada vez que recuerda esta historia, aunque fue hace mucho tiempo y salió después del Mundial, no podía creer que tuviera que revivirla pero si nadie lo hubiera hecho a día de hoy, aún no se habría escuchado, así que está agradecido de poder sacar hacia fuera su sentimiento de que el momento.

Modric se emocionó con el documental Once Brothers

Según palabras del croata, la guerra nunca puede traer nada bueno a nadie, pero tras todos los años que han pasado asegura no guardar odio ni rencor hacia nada y hacía nadie, que es una pena que su abuelo no esté entre ellos y que en las guerras suceden cosas que no son agradables para nadie, pero qué es parte de la vida y por lo que hay que pasar.

Son cosas que pueden hacerte más fuerte o que pueden hundirte, Modric eligió ser más duro, crear su propio personaje y aunque tenía mucho miedo tuvo que aprender a sobrellevarlo ya que las cosas que sucedieron la ayudaron a ser más fuerte. A pesar de que es muy duro por todo lo que ha pasado, es mucho más fácil aceptar algunas cosas que están pasando en tu vida tras vivir algo así. Como por ejemplo, algún disgusto dentro del fútbol o alguna crítica que reciba por su carrera deportiva.

Para muchos el conflicto yugoslavo comenzó con el dinamo contra el Estrella Roja en 1991. Un equipo de Yugoslavia que podría haber dominado pero se disolvió y fue expulsado de la Eurocopa 92.

Modric, muy aficionado al baloncesto confiesa que lloro cuando vio Onces Brothers, un documental acerca de la guerra que cuenta cómo se destruyó la relación de dos de los mejores jugadores del país: Drazen Petrovic y Vlade Divac, una película muy conmovedora y una pena que sucedieran cosas así, pero no se puede cambiar.

El ídolo del fútbol para Modric era Boban y recuerda haberlo visto llegar a Croacia a la semifinal de la primera Copa del mundo de la nación en 1998. Veinte años después consiguió el Balón de Oro, votado como el mejor del mundo en el año 2018, un logro colectivo, describe como el dolor de la derrota en Rusia fue reemplazado por la alegría, cuando llegaron a ver lo que había hecho.

Fue una sensación indescriptible de jugar para Croacia y ver el tipo de responsabilidad que tenían, describió Modric.

 

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