¿Qué fue de Julien Faubert, el peor fichaje de la historia del Real Madrid?

El jugador tan solo disputó dos únicos encuentros, jugando sesenta minutos entre los dos

Eulogio Ribero
17 de Mayo de 2022
Faubert, el desastre madridista

Salido de Cannes, el equipo que vio nacer a leyendas como el ex madridista Zidane, también contó con pasado blanco el que es considerado como uno de los peores fichajes del madridismo.

Vino en el primer mandato de Florentino Pérez, y su paso por el Bernabéu fue tan característico por pasar más tiempo sentado en el banquillo que sobre el verde. En enero de 2009 se proclamó su fichaje por la entidad blanca. Desconocemos los informes que se filtraron a la directiva blanca, pero lo de este jugador era de puro cachondeo.

Llegó cedido con opción de compra como un refuerzo invernal hasta final de temporada. El entrenador actual, era Juan de Ramos, que pocos minutos le regaló al delantero. En su estancia, tan solo se vistió de corto en dos ocasiones. Faubert llegó cedido al Madrid a cambio de 1,5 millones de euros. 

Su papel fue testimonial 
 

Jugó sesenta minutos entre los dos encuentros. La primera vez lo hizo ante la parroquia blanca en el Bernabéu contra el Racing de Santander. La segunda y última en San Mamés contra el Athletic Club. Pero su etapa en el club se recuerda más, por quedarse dormido en el banquillo en un partido ante el Villareal, que por otra cosa.

En aquella temporada coincidió con Robben, Van Nistelrooy, Sneijder, Cannavaro o Iker Casillas. Un plantel repleto de estrellas con las que poco pudo disfrutar. Su estancia fue fugaz y tras aquellos meses en Madrid, regresó a Inglaterra, a su equipo, el West Ham.

A partir de entonces empezó a encadenar una serie de aventuras sin éxito. El Real Madrid se deshizo rápido de él y fue hábil en solo contratarle como cedido, visto el rendimiento. Florentino lo devolvió con el ticket de compra, sin dar explicaciones. Lo de este futbolista fue alarmante. 

Faubert de blanco 

Tras pasar sin mucho éxito por el club merengue, el atacante inció una nueva aventura en el Elazigspor, de Turquía. Volvería de nuevo a Francia, dónde jugó en uno de sus antiguos clubs, el Girondins. Pero de allí se mudaría al St. Johnstone Football Club, de Escocia o el Kilmarnock FC, de la misma liga escocesa.

Las aventuras del delantero era de lo más exóticas posible. Finlandia, Indonesia y la cuarta división francesa fueron sus últimos destinos. Se acabó retirando con 37 años recién cumplidos. Una historia de un futbolista de lo más curioso posible. 

Todos alejados del éxito de primer nivel. Haber jugado en el Real Madrid, le cambió la vida y puede decir que el sueño de prácticamente cualquier futbolista se hizo realidad. Pero no todo el mundo tiene el talento de jugar en el Bernabéu.

La gente le recuerda con cariño, ya que sus pifias, eran para reír y no llorar. El equipo blanco pudo reforzarse con delanteros de garantía y olvidarse de la pesadilla que vivió durante esos meses. 

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