El Real Madrid inició este martes la campaña 2025/2026 y pudo verse cómo el equipo mostró una versión totalmente diferente con el del curso pasado, sobre todo en el aspecto defensivo. Thibaut Courtois sumó una portería a cero gracias a una zaga que impidió las llegadas de Osasuna, que se marchó de la primera jornada liguera del Santiago Bernabéu sin haber disparado una sola vez a los tres palos.
Precisamente, es en la línea defensiva donde se encuentra el punto fuerte del Madrid de Xabi Alonso. El técnico tuvo claro desde el principio que, para mejorar, había que reforzar al equipo con fichajes de altura. En este contexto, hay que destacar los fichajes de Dean Huijsen, Trent Alexander-Arnold y Álvaro Carreras, que han hecho que aumente el fondo de armario del equipo.
Además, Alonso ha introducido una nueva metodología en los entrenamientos con tal de evitar las lesiones que acecharon a la defensa del Madrid durante la temporada pasada. El equipo, entonces dirigido por Carlo Ancelotti, se quedó sin lateral derecho puro (Dani Carvajal) y sin uno de los centrales de referencia (Éder Militao) en el primer tramo del curso, además de contar con más percances durante toda la campaña.
Xabi ha cambiado el entrenamiento y la condición físicos para alcanzar un mejor ritmo competitivo desde el primer día de pretemporada. Algo a lo que ha ayudado el nuevo equipo de trabajo que se trajo el entrenador de Alemania, en su etapa en el Bayer Leverkusen. Donde destaca claramente Ismael Cameforte-López, el nuevo hombre de ‘músculo’ que ha dejado atrás la etapa de Antonio Pintus.
Un mundo nuevo
El Real Madrid, como se vio ante Osasuna, mejoró en el trabajo sin balón y, además, apostó desde el principio por retener la posesión, con una buena solidez defensiva, pero con problemas de profundidad y de ideas a la hora de atacar. Lo que escenifica que aún queda mucho trabajo por delante, pero aún es pronto para examinar en profundidad los vericuetos del proyecto de Alonso.

De momento, el trabajo en defensa es evidente, como el físico: los futbolistas corrieron más kilómetros y también tardaron menos tiempo en recuperar el balón, en comparación con el año pasado. Poco a poco, un mundo nuevo se acerca para volver a la senda del triunfo.