El Real Madrid juega este martes, a partir de las 21 horas en el Santiago Bernabéu, la ida de los octavos de final de la Liga de Campeones frente al Atlético de Madrid. Un partido fundamental para el devenir del equipo, que deberá dejar atrás la derrota liguera contra el Betis (2-1).
Para dicho encuentro, Carlo Ancelotti no podrá contar con Dani Ceballos, lesionado, ni con Jude Bellingham, sancionado por acumulación de tarjetas amarillas. Sin embargo, quien podría estar de vuelta es Fede Valverde, que no ha jugado ninguno de los tres últimos partidos.
El centrocampista uruguayo tiene problemas musculares desde la eliminatoria contra el Manchester City y Ancelotti no ha querido arriesgar con el futbolista, hasta el momento, más usado en esta temporada. Hasta el del Girona, el ‘8’ había jugado como titular el 100% de los partidos de Liga.
Valverde podría regresar contra el Atlético y jugar de lateral derecho, un puesto en el que ha venido desempeñándose tras la lesión de Lucas Vázquez. El gallego volvió a dejar síntomas claros de debilidad el pasado sábado frente al Betis y el técnico transalpino ya habría tomado una decisión al respecto.
Números malos
Las estadísticas no engañan y la realidad es tozuda: Vázquez ha sido titular en todas las derrotas del Madrid durante esta temporada, a excepción de la de Lille (1-0). Un registro negativo ante un Atlético que buscará hacer mucho daño con la rapidez de Julián Álvarez, que llega un buen estado de forma.
Además, el último partido del fin de semana pasado en Sevilla muestra cómo Luka Modric se tuvo que emplear a fondo en ayudar a Vázquez, que acabó el partido totalmente hastiado.

Por lo que Valverde, que presenta más y mejores alternativas (toque corto, verticalidad, rapidez…), se antoja como una pieza fundamental para ganar tanto en defensa como en ataque, donde también es mejor que Vázquez.
La entrada de Valverde al lateral abre el melón para el centro del campo. Aurelién Tchouameni podría jugar de central y el sacrificado sería Raúl Asencio. Eduardo Camavinga y Luka Modric tendrían todas las papeletas para entrar en una sala de máquinas donde no estará Bellingham.
