El FC Barcelona no quiere jugar el partido aplazado contra Osasuna en la fecha propuesta por LaLiga y la RFEF. El encuentro, que debió disputarse el pasado 8 de marzo, fue suspendido por la muerte repentina del doctor azulgrana Carles Miñarro García.
El principal problema es encontrar una fecha adecuada en un calendario ya saturado. Según informó Helena Condis, LaLiga quiere que se juegue el 27 de marzo, pero el Barcelona se niega.
Los motivos del rechazo son claros: Hansi Flick no podría contar con jugadores clave como Raphinha y Ronald Araújo, quienes estarán con sus selecciones. Además, muchos futbolistas llegarían sin descanso tras el parón internacional.

Alternativas para la nueva fecha
Si el Barcelona es eliminado de la Copa del Rey, podría jugar el partido el 27 de abril, durante el fin de semana de la final copera. Esta solución ya se aplicará en el Villarreal - Espanyol, aplazado por una alerta de temporal.
Sin embargo, si el Barcelona llega a la final de la Copa del Rey y a la de la Champions League, la única fecha viable sería el 21 de mayo, apenas tres días antes de la última jornada de LaLiga.
Presión del Barcelona a LaLiga
El Barcelona busca que la RFEF y LaLiga le permitan elegir una fecha que le beneficie. La decisión final será clave, ya que puede influir en la lucha por el campeonato y en la preparación de los azulgranas para los torneos europeos.

Todo apunta a que el Barça presionará a Tebas para conseguir la mejor opción posible. Mientras tanto, Osasuna y el resto de equipos esperan una resolución definitiva.